¿Por qué se mueven lxs niños?

El movimiento en la primera infancia les ayuda a comunicarse, crecer, desarrollarse. Lxs niñxs se mueven porque pueden, porque nacen con la capacidad de hacerlo, porque quieren, porque son capaces, porque tienen deseos. Un niñx que mueve los brazos, que gira la cabecita logra ver y tocar sus brazos, sus manos, tomar una con la otra, chupar una manito que es parte de su cuerpo y así conocerlo, registrarlo, integrarlo. Conoce las manos, ejercita el movimiento de sus deditos, prueba, practica y ejercita tomar objetos, tocar lo que quiere o le llama la atención, por ejemplo el collar de quien le hace upa.

El movimiento le permite comunicarse con los otros, con su entorno. Al girar la cabeza y enfocar la mirada hacia quien le habla puede demostrar interés a quien le está hablando, voluntad de participar en esa relación, en comunicarse.  Los gestos faciales le permiten expresar emociones, alegrías, malestares. El tono muscular también le permite expresar deseo o voluntad de la actividad que está haciendo, o resistencia y negación.

La actividad le permite conocer el ambiente en el que vive, sus espacios, objetos, texturas, formar parte de él, aprender a desarrollar movimientos y estrategias para los retos que se presenten en su camino (literales y figurativos), trazar planes, hacer pruebas, llevarlos a cabo –o no- e idear opciones, posibilidades.

El movimiento le permite un desarrollo integral de su cuerpo, de su persona, de su mente, le ofrece posibilidades de aprendizaje a cada momento, le da la posibilidad de sentirse capaz y la competencia por intentarlo, se vuelve un círculo virtuoso donde la capacidad se torna posibilidad, y la posibilidad otorga capacidad.  Y respeto a sus ritmos cuando sus cuidadores preparan el espacio para que pueda desplegar sus actividades